COLABORÓ: EDILBERTO REYES
Este es un articulo censurado en "El Siglo de Durango"
DURANGO, MEXICO CON EL MAL DEL CHAPULIN (Y NO EL COLORADO).
COMPROMISOS O MENTIRASGilberto Jiménez Carrillo
Aunque parezca un espejismo, en Durango resulta fácil ser candidato a un cargo de elección popular. Prueba de ello es el caso de Jorge Herrera Caldera, que en menos de dos años ya ha sido dos veces candidato, primero a presidente municipal y ahora a diputado federal. Eso lo ha convertido en una persona pública, de quien los periodistas quieren escuchar opiniones, argumentos o ideas, convirtiéndose igualmente en blanco de críticas, algunas malsanas y otras constructivas.
Ser candidato supone un liderazgo descomunal en su comunidad, en su municipio, en su región, aunque no lo conozcan ni siquiera en la bodega más cercana a su casa. Ser candidato a diputado, significa tener un discurso admirable, a pesar de no poder pronunciar con claridad una oración completa, como es el caso de Herrera Caldera, que tiene muchas dificultades para expresarse. Ser diputado significa comprender su nación y tener una idea de lo que debe ser un gobierno para sus conciudadanos y no prometer cosas que no se van a cumplir.
Lo anterior es desconocido para Herrera Caldera, que no tiene la menor idea de lo que significa un proyecto de nación. El lector se preguntará porque este humilde editorialista analiza el caso del candidato del PRI y no el de los demás aspirantes. La respuesta es muy sencilla. En primer lugar el que esto escribe vota en el IV distrito y en segundo, los duranguenses percibimos que el contador público y exitoso empresario es una imposición y capricho del gobernador para poder seguir gobernando a través de él cuando concluya su sexenio.
Es comprensible, ya que Herrera Caldera políticamente hablando tiene un perfil muy bajo, no tiene iniciativa propia, no tiene un grupo político arraigado, convirtiéndose así en fácilmente manipulable. Seis años son muchos para experimentar en un gobierno, de manera que a los ciudadanos les molesta ver las mismas caras, escuchar los mismos discursos demagógicos y no ver resultados positivos, por lo que Herrera Caldera no es una opción que nos permita albergar la esperanza de que a Durango le pueda ir mejor. Dicho de otra manera, miles de duranguenses no estamos de acuerdo que nos traten de engañar imponiéndonos a una persona que no hace mucho ignorábamos su existencia. Y si a ello le agregamos su pésima actuación como alcalde, las razones aumentan.
Recordemos que ha dejado al municipio de Durango terriblemente endeudado, desde el primer día de su mandato como alcalde se encargó de ganarse la animadversión de los vecinos del primer cuadro de la ciudad al poner pavimento y banquetas donde no se necesitaba. Lo anterior puede resultar meritorio, pero si pasan los meses y las calles están cerradas por la instalación de nuevas redes de agua potable y cableado subterráneo sin que se vean avances, la sociedad se irrita. Si existe alguna duda, que el candidato le pregunte a los comerciantes de la calle Constitución si van a votar por él.
Como buen muñeco de ventrílocuo, y es que no puede ser de otra manera porque no tiene voluntad propia, abrazaba y felicitaba a los diputados federales por haber gestionado recursos económicos históricos para Durango. Apenas se separó de su encargo como alcalde, de manera torpe calificó al diputado Salum de observar una labor vergonzosa en la Cámara de Diputados. Caballerosamente y sin exaltarse, el diputado Jorge Salum lo convocó a tener un debate público para aclarar ideas y conceptos, por supuesto que no aceptó, ya que no tiene tablas para sostener una discusión de esa naturaleza. Si se tratara de un concurso de sonrisas colgate, lo más seguro es que Herrera Caldera sería el triunfador, pero da la casualidad de que a la Cámara no se va a sonreír, pero no se le pueden pedir peras al olmo, el candidato a diputado federal por el IV distrito del PRI, políticamente no puede ofrecer otra cosa.
Pero vamos a suponer que el candidato se da cuenta de su realidad y decide tomar en serio sus nuevas actividades. Vamos a suponer que escoge hacer compromisos con los electores y no prometer mentiras. Si así fuera debe comprometerse simple y sencillamente a, en caso de ser electo, cumplir con terminar el periodo. Por lo que vemos el numeroso grupo de aduladores que tiene el candidato, no le ha dicho que no basta con la estructura de su nuevo partido para ganar la elección, y que a muchos nos indigna que nos quieran vender falsas promesas. Ya que nadie se lo va decir, aprovecho el espacio que me brinda mi casa editorial para sugerirle a Herrera Caldera que se comprometa con la sociedad de una manera muy sencilla, esto es haciendo el compromiso de concluir su encargo en caso de ser el triunfador en los comicios del cinco de julio.
Incluso le ofrezco el siguiente borrador:
“Apreciables ciudadanos del IV distrito federal electoral. Durante mi recorrido de campaña he percibido la inquietud de muchos de ustedes por saber si al ser diputado federal, me voy a separar del cargo en diciembre del presente año o cuando mucho en enero del próximo. Les ruego me comprendan, pero no me mando solo, los que me están manipulando me ordenaron que prometa que voy a legislar para obtener muchos recursos para Durango, apoyar a las familias, a las madres solteras y en fin, una serie de cosas que no voy a cumplir. Eso no quiere decir que no tenga palabra, lo que pasa es que me quieren hacer gobernador y tendría que separarme del cargo en cuatro o cinco meses, por lo que en ese tiempo resultaría imposible bajar un solo peso para Durango. Ese tiempo prefiero aprovecharlo en tomar cursos de dicción y oratoria, para cuando tenga la oportunidad de hablar en la tribuna más alta del país, no me ponga nervioso y pueda sostener mis palabras coherentemente. Deseo ser diputado por tres años para obtener experiencia legislativa y porque no, aspirar a una senaduría en el 2012 y así estar preparado para ser gobernador en el 2018. La providencia me ha iluminado, por lo que considero un insulto a mi pueblo gastar el dinero que le pertenece en una campaña de derroche y falsas promesas, sabiendo que me han ordenado que nuevamente les falle y una vez más no concluya mi periodo, como lo hice en la presidencia municipal.
Como la familia es lo primero y mi escala de valores esta muy bien definida, hago público mi deseo de acudir al notario público para firmar un documento en el cual me comprometo ante Dios y los hombres a ser Diputado Federal por tres años, y de esa manera estar en condiciones de cumplir con mis promesas de campaña. Solicito a la comprensión y bondad de los duranguenses y nuevamente les pido su apoyo, esta vez no les mentiré”.
Su amigo, Jorge Herrera Caldera”.
Por un acuerdo con los distintos líderes de opinión de su distrito, el pasado 10 de mayo, el candidato priísta por el VI distrito del estado de Puebla, Francisco Ramos Montaño, firmó un pacto con la finalidad de cumplir con sus promesas de campaña y sobre todo cumplir con la totalidad del periodo. Este candidato honorable hizo el compromiso no únicamente con la ciudadanía correspondiente a su distrito, sino que fue más allá y ofreció que cualquier persona que quiera verificarlo, acuda a su casa de campaña para poder ver el documento que se firmó ante notario público, donde se compromete a realizar una gestión permanente de tres años.
El candidato poblano padecía del mismo mal que Jorge Herrera Caldera, los electores lo señalaban como el sucesor del gobernador precioso y en sus recorridos la pregunta obligada era si iba a cumplir o iba a renunciar antes de terminar su legislatura. El remedio para recobrar la confianza ciudadana fue muy sencillo y el documento firmado ante notario público fue la mejor manera.
Faltan cuarenta días para la elección, tiempo suficiente para saber si Herrera Caldera tendrá la sinceridad para decirnos si nos va a engañar o nos va a cumplir. Notarios públicos sobran, lo que falta es voluntad, el tiempo lo dirá.
Email: ogjimenez@hotmail.com